Se terminaron en Tamaulipas los tiempos de la prensa silenciada, donde como lo dice la Sociedad Interamericana de Prensa, “pasaba de todo pero no se decía nada”, pues desde el inicio del sexenio del Gobernador Américo Villarreal Anaya, se dio total libertad a los periodistas para ejercer su función social, sin restricciones, reproches ni represalias, “como ocurría antes”.
