Los moreno-panistas vuelven a las andadas. Como su candidata a senadora no prende, le reprochan a José Ramón Gómez Leal ser cuñado de Francisco García Cabeza de Vaca, como si el pobre hombre hubiese obligado a su hermana a enamorarse de un criminal, criminal, que por cierto, pudo hacerlo alcalde de Reynosa, pero prefirió a Maki Ortiz, que terminó volteándosele.
