El próximo año, el aumento del 12 por ciento al salario mínimo tendrá un impacto directo en los negocios, ya que no es el gobierno quien asume el costo, sino los empleadores. Los patrones deberán cubrir el incremento en los sueldos de sus empleados, pero este gasto adicional no sale de su bolsillo, sino que se traslada a los consumidores a través de un aumento en los precios de los productos y servicios.