La noche del 31 de agosto se convirtió en una pesadilla para la familia Pérez Rodríguez de Nuevo Laredo Tamaulipas, ya que al acudir a una emergencia médica de la menor Heidi Pérez de 4 años de edad, una repentina ráfaga de disparos ocasionados por militares, las detuvo lesionando mortalmente a la menor, quien quedó en brazos de hermano de tan solo 7 años.